Martes, 26 de septiembre de 2006
Bienvenidos a otro post sobre reflexiones personales que en realidad nos llevan a ninguna parte.
Mañana casi seguro me dirán que no me admiten en la universidad. Será la tercera vez que las circunstancias me impiden el acceso en los últimos 4 años.
Si todo queda para el año que viene empezare con 22, y terminare la carrera con 27 años en el mejor de los casos.
Mi mayor fallo no es que ‘Trabajo demasiado’ o ‘Me exijo mucho’. Mi problema es que nunca se reconocer una causa perdida, y lo intento una y otra vez aunque siempre salga rebotado, las consecuencias no importan.
Así que tal vez seria mejor irse mentalizando de que ya no hay nada que pueda hacer. Todo depende del azar y ese y yo nunca nos hemos llevado bien.
Ahora todo es cuestión de intentar resaltar los puntos positivos.
Me ahorrare los casi 800 euros de matricula.
Tendré todo ese tiempo libre.
Podré leer todo aquello que ya creía que no podría.
Poder dedicarle todo el tiempo que quiera a esos proyectos absurdos que tengo guardados en la manga
No perderé esas horas hablando con mis amigos de nada en particular. Solo hablar.
Aumento exponencial de la sensación de injusticia vivida.
Que es al fin y al cabo lo que me obliga a pensar más deprisa, correr más rápido o golpear más fuerte cuando llega el momento.
Poder prepararme por mí mismo.
Aún así creo que será mucho más lo que pierdo. Siento como si el tiempo me persiguiera y yo no me moviera.
Esta sensación de inmovilidad me agobia.
Pero aun es peor la sensación de ser un fraude. Haberte prometido que estabas destinado a algo. Creerlo y saber que tienes potencial. Pero luego quedarte atrás.
Mañana veremos.
Por: Rufus Stunt Bum | Personal | Comentarios (1) | Referencias (0)