Vaya tarde.
Llego al gimnasio y empiezo a darle hostias al saco.
No pasan ni 20 minutos cuando siento algo muy raro, no exactamente dolor, en la muñeca izquierda.
Me paro y dejo que se enfrié. Cojo algo de peso para comprobarlo y si, efectivamente esto es muy malo.
Decido que necesita hielo cuanto antes mejor, así que sin siquiera ducharme me cambio y salgo corriendo para casa.
Y al llegar al portal descubro que me he dejado las llaves puestas en la taquilla del gimnasio.
Regreso de nuevo corriendo. Solo que esta vez esta a punto de atropellarme un crió (bueno, tendría sus 14-16 años) con su bicicleta. Actualizo la lista.
A punto de haberme atropellado
Una monja montada en una vespa
16 gitanos montados en un monovolumen
El coche fantástico
Una excavadora
Farruquito
Un peruano conduciendo la furgo del Equipo A
Una bicicleta
Llego y las llaves no están en la taquilla. Reviso de nuevo y las llevaba conmigo todo el tiempo.
Para cuando llego a casa esto tiene ya poco arreglo. Mucho hielo y a saber cuando volverá a estar en condiciones.
Pero bueno, no puedo andar cogiendo peso pero si puedo escribir.
A ver si voy sacando adelante alguno de los post que tenia pensado.