Laburo España: 250.000 ofertas de empleo

Miércoles, 03 de mayo de 2006

La noche me consume

Crónicas de un fin de semana con puente.




Hace ya algun tiempo que he notado una relación inversamente proporcional entre mis expediciones nocturnas y mi peso. A más tiempo de fiesta, vuelvo con menos peso del que salí.

Es por eso que los fines de semana con puente me sientan especialmente.
En estos tres días he perdido los tres kilos que había conseguido subir durante las dos semanas anteriores.

Pero al menos mereció la pena. ;)

Este viernes desperté a las 6 de la mañana, no intente volverme a dormir, cosa de lo que me arrepentiria más tarde.

Afortunadamente había decidido alterar un poco mi rutina habitual y coger el viernes como día de descanso en el gimnasio. De lo contrario no se que podría haber pasado.

Pase la tarde viendo episodios de Densha Otoko, serie que me acompañó durante todo el fin de semana y de la que tendré que escribir una entrada dentro de poco.

Finalmente a las 23:45 comenzó la noche. Gente que se reunía por primera vez en meses. Junto a otra gente que se conocian por primera vez. El lugar elegido, Santander.
Todo el mundo sabe (y si no ahora se enteran) que la noche de Santander se resume en:
- Alcohol de quemar.
- Gente buscando problemas.
- Porteros simpaticos y amables.
- Música mala en locales frecuentados por gente cuyo nivel de movimiento en la pista es equvalente al de los taburetes.

Pero en fin, con la gente que nos habiamos reunido parecía que podiamos superar esas dificultades y pasar una buena noche. Y así fue.
Poco a poco algunos se fueron descolgando, hasta que solo quedamos 6 para terminar la noche de los 13 originales.

Se podría decir que alguien cayó. Si ya decía yo que el alcohol de aquí no sienta bien.
Pero bueno, al menos esta eventualidad me sirvió para practicar las siguientes habilidades.
* Habilidad para convencer a un gorila de discoteca que ese vaso que tratas de sacar es para llevarle agua a una amiga que se encuentra muy mal, y que vas a devolverles el puto vaso.
* Correr a toda velocidad (yo que habría bebido una o dos copas menos que ella) esquivando borrachos mientras se busca una maquina expendedora.
* Repetir la operación. Esta vez cuesta arriba, mientras se carga con las dos botellas.

Finalmente, tras un autobusero tocapelotas parece que toco acaba bien. Son las 8:15 pasadas y solo quedamos Leira y yo, decidiendo si ir a desayunar o a dormir. Optp por lo segundo.

Inexplicablemente no consigo dormir nada. No lo comprendo pero solo consigo dar vueltas entre las sabanas. Casí 5 horas más tarde me rindo y me pongo a ver la tele.

Devoro algún que otro capitulo de Densha Otoko hasta que llega la noche de nuevo. El nuevo campo de batalla es Bilbao.

Durante e viaje de ida mi cena se queda por el camino (ya decía yo que me notaba el estomago raro durante todo el día). Al handicap de no haber dormido se le suma el estomago vacio.

Llegamos cuando llevo 40 horas despierto. Mis sintomas son:
- Incapacidad absoluta de concentrarme en una sola acción, me distraigo con facilidad.
- Falta de energía.

Que solucionó unas horas mas tarde llenandome el estomago. Consiguiendo una nueva capacidad de concentración que me impide abstraerme del mundo y fijar una atención absoluta en cualquier punto.
Por desgracia no funciona como esperaba. Durante esos momentos si soy capaz de bailar, pero al mismo tiempo me encuentro en un estado Zen/paso-de-todo que me convence de que quedarme mirando a un punto en la pared es igual de satisfactorio (y mucho más sencillo) que cualquier otra cosa.

Finalmente conseguí vencer esa situación. Solo cuando faltaba una hora u hora y media para el regreso a casa. Al menos fue un tiempo que disfruté (el tiempo anterior podría decirse que su valoración es: "indiferente").

Cuando por fin agarre la almohada llevaba exactamente 48 horas despierto.

Afortunadamente esta vez logre dormir casí 6 horas.
El domingo quedó (al menos en mi caso, se de otros que tambien lo aprovecharon) como día de descanso y relax. Solo importaban mi cama y Densha Otoko.

El lunes tampoco estuvo mal. Estuvimos la misma gente de Bilbao en un merendero cerca de un sitio llamado Artxanda o algo así.
Aire fresco, un bocadillo, y una saludable quemadura por el sol en mi cuello que me hace en extremo agradable llevar camisas.... ^^

Pesaba casi 64 kilos el viernes por la mañana.
61 el martes por la mañana.
La noche me consume.


Por: Rufus Stunt Bum | Personal | Comentarios (0) | Referencias (0)

Comentarios

Comentar


Recordar datos

LaInformacion.com lainformacion.com - Medio Oficial de los Premios Bitacoras 2009